Una quinceañera de Chicago, pisó el pasado jueves por primera vez una
escuela. Hasta entonces la muchacha, cuyo nombre no ha sido facilitado por
autoridades, había pasado toda su vida encerrada en casa viendo la
televisión. Y eso porque su madre temía que le ocurriera "algo malo" si
andaba por las calles y, aún más, si acudía a las escuelas. La principal
metrópolis de Illinois, pensaba, es un lugar muy peligroso. El extraño
caso fue descubierto a principios de mes, cuando la madre telefoneó al
número de emergencia del Ayuntamiento de Chicago para preguntar angustiada
si la meterían en la cárcel por no haber escolarizado a la muchacha. La
escolarización es obligatoria en EE UU a partir de la enseñanza primaria y
hasta el bachillerato. "Chicago es una ciudad muy peligrosa y nuestro barrio
mucho más", explicó la madre a Yvonne Williams, una responsable escolar. "Y
la televisión", añadió, "da muy buenos programas educativos". La madre no ha
sido castigada y está siendo sometida a estudios psiquátricos. No obstante,
la hermana menor de la protagonista de esta historia, una niña de ocho años,
sí acudía a una escuela pública del modesto barrio donde vive la familia.La
quinceañera, que está en perfecto estado de salud física y sometida a
análisis psicológicos, conoce el alfabeto, reconoce los días de la semana,
sabe leer algo de inglés como up (arriba), down (abajo),
in (dentro) y out (fuera), y es capaz de realizar sumas y
restas elementales. Casi todo lo ha aprendido viendo la tele, en particular
los programas educativos que le imponía su madre. La joven adoraba los
videoclips musicales.
"Por ahora no hemos detectado ningún
problema mental", dice Paul Vallas, director de los colegios municipales de
Chicago. "Hemos incorporado a la mu chacha a una clase correspondiente a su
edad, para que no se sienta rara, pero le vamos a aplicar un programa
formativo especial". "Es una chica muy dulce y sorprendentemente muy
semejante a los otros chicos de su edad", informó Sue Gramm, especialista
del ayuntamiento en niños y adolescentes, con personalidades difíciles.
Los pedagogos y psicólogos creen que, además de lo visto en la
pequeña pantalla, la muchacha, ha adquirido sus conocimientos por su madre y
su hermana. La chica que creció viendo la televisión dice ahora que tiene
muchas prisas por ponerse al día en los estudios. Y añade que de mayor
quiere ser profesora