Características de los helechos

Los helechos se caracterizan por presentar un ciclo biológico con alternancia de generaciones heteromórficas.  Las generaciones esporofítica y gametofítica son independientes.

El esporofito, que es la fase predominante, tiene estructura cormofítica caracterizada por presentar tejidos conductores y verdaderas raíces, tallo y hojas. 

Las hojas pueden ser trofofilos (con función asimiladora), esporófilos (portadoras de esporangios) o trofosporófilos (reúnen ambas funciones). 

Los esporangios pueden producir un sólo tipo de esporas (isósporas) o estar diferenciadas en mega- y microsporas.  Atendiendo a esto los helechos pueden ser isospóreos o heterospóreos.

El gametofito taloide, de pequeño tamaño, se denomina protalo.  En él se desarrollan los órganos reproductores anteridios (células ciliadas masculinas) y arquegonios (células inmóviles femeninas = oosfera).

La fecundación necesita la presencia de agua.  El resultado de la fecundación es el zigoto diploide que originará un nuevo esporofito.

Se establecen cuatro divisiones: Psilophyta, Lycopodophyta, Arthrophyta y Pterophyta.

En la división Pterophyta se destacan algunos órdenes como: Filicales, Ophioglossales, Osmundales y Marsileales.