Luis Antonio de Villena

índice

Piscina

Labios
Mucho más triste que la muerte odiosa

 

PISCINA

Con un ligero impulso la palanca palpita,
y el desnudo se goza un instante en el aire,
para astillar después en vibraciones verdes
el oro y el azul y la espuma que canta.

Desciendes un momento. Y riela en los visos
del cristal transparente el fuego que galopa
entre las ramas verdes, y es túnica
de seda que amorosa recoge la selva de tu cuerpo.
Te detienes y nadas. El fondo es tu capricho.
Como un solaz de algas que amase tu cabello
te complaces en verte por grutas submarinas.
Y al regresar al sol, nos miras en la orilla,
mientras, toda codicias sexuales, el agua
deseosa, se goza solitaria en tu cintura.

pulsa aquí para ver y escuchar al poeta recitando este poema

ir al índice

LABIOS

Labios bellos, ámbar suave
Con sólo verte una vez te otorgué un nombre,
para ti levanté una bella historia humana.
Un casa entre árboles y amor a medianoche,
un deseo y un libro, las rosas del placer
y la desidia. Imaginé tu cuerpo
tan dulce en el estío, bañado entre las
viñas, un beso fugitivo y aquel espera
no te vayas aún, aún es temprano.
Te llegué a ver totalmente a mi lado.
El aire oreaba tu cabello, y fue sólo
pasar, apenas un minuto y ya dejarte.
Todo un amor, jazmín de un solo instante.
Mas es grato saber que nos tuvo el deseo,
que no hubo futuro ni presente ni pasado.

 

PULSA EN CADA AUTOR PARA VER SU DESCRIPCIÓN DEL BESO:

 Luis de Góngora

G. A. Bécquer

 Vicente Aleixandre

Jorge Guillén

Pedro Salinas

Luis Cernuda

Miguel Hernández

Rafael Morales

Caballero Bonald

ir al índice

    Mucho más triste que la muerte odiosa

Amante de la Muerte, enamorado feliz
del único reposo que habita en este mundo:
¡Sal, sal fuera, huye, escapa para siempre!
¿Cómo perseverar un año más? Es muy duro
el camino, y no me gusta nada este universo.
Porque amo, y la mano parpadea en el aire.
Deseo, y el ansia no se transforma en cuerpos rubios.
Y caen mis párpados, porque no soy feliz
apenas nunca, y pesa extrañamente la melancolía.
Yo huiría de aquí, no me veríais nunca,
gritaría ¡fuego!, ¡fuego! Y cerrando el telón
me pondría un vestido verde, como de escamas
de otro mundo. Porque he querido ser un rey
que cena antes de la guillotina; un frívolo
galán bajo un baile de arañas, y un hermoso
muchacho cuya vida es de amor y de lujo.
Pero ninguno he sido. Es muy arduo vivir.
Y ningún futuro (ninguno) es elegante o digno.

Pulsa aquí para ver a Villena recitando este poema

PULSA EN CADA AUTOS PARA LEER POEMAS REFERIDOS A LA MUERTE:

JORGE MANRIQUE

ROMANCES

LOPE DE VEGA

FRANCISCO DE QUEVEDO

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER

ROSALÍA DE CASTRO

RUBÉN DARÍO

GABRIELA MISTRAL

ANTONIO MACHADO

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

MIGUEL HERNÁNDEZ

PABLO NERUDA

LUIS CERNUDA

GABRIEL CELAYA

ÁNGEL GONZÁLEZ

CARLOS ÁLVAREZ

LUIS GARCÍA MONTERO

 

ir al índice

ir al índice general (web actualizada)