ACTIVIDAD 1: Vuelve
a leer los apartados de la sección sobre el desarrollo moral
donde se exponen las teorías Kohlberg y Gilligan. Vete a la página de
enlaces y referencias y abre las páginas que se proponen
allí sobre el desarrollo moral, la ética del cuidado,
Kohlberg y Gilligan. Lee el siguiente texto.
En este sentido se
pronuncia C. Gilligan [...] recordando -con datos
empíricos más o menos discutibles- que el modelo de
progreso moral ontogenético [es decir el del individuo] no es
único, tal como Kohlberg da a entender, sino que existe
también un modelo 'femenino', que sigue unas etapas de
desarrollo diferentes. [...] Los varones, en las democracias liberales,
progresan moralmente cuando pasan de tener por justo lo que
egoístamente les conviene (nivel preconvencional) a tomar por
referente las normas de su sociedad (nivel convencional), llegando al
nivel máximo de madurez cuando son capaces de formular
principios universalistas desde los que critican las normas de su
sociedad (nivel postconvencional). Se entiende aquí que el
proceso de personalización es el de individualización, y
que un individuo está más maduro cuando más
independiente se sabe de las tramas sociales, cuando más
autónomo es para sellar contratos. Las mujeres, por el
contrario, maduran moralmente al tomar distintas actitudes en la
compasión y el cuidado. Porque, si en el primer nivel
(preconvencional) también el egoísmo es el referente, en
el segundo, cuando quieren insertarse en la sociedad para que las acoja
convencional), se ven obligadas a asumir las virtudes que la sociedad
espera de ellas, y por eso se hacen responsables de la trama de
relaciones que les es encomendada (padres, hijos, parientes enfermos).
La maduración no consiste entonces en un progreso en la
individualización, sino en un progreso en asumir compasiva y
cuidadosamente relaciones que deben ser protegidas por su
vulnerabilidad: la mujer se siente responsable de lo vulnerable y
débil, que ha de proteger.Sin embargo, la fase suprema de
maduración no es la convencional, sino aquel nivel
postconvencional en que una mujer toma conciencia de que ella
también es un ser tan digno como los restantes y está
dispuesta a romper con las normas convencionales con tal de ser
autónoma. La madurez vendrá, pues, cuando
autónomamente se sepa responsable de la trama de relaciones en
la que ella es una persona fundamental, porque no hay madurez sin
autonomía y no hay madurez sin compasión y solidaridad
por lo débil y vulnerable. Creo que a la altura de nuestro
tiempo las dos voces [se refiere a la consideración del
desarrollo moral basada en la justicia y a la basada en la
responsabilidad y el cuidado, a Kohlberg y a Gilligan] son
complementarias, porque no hay justicia sin compasión por lo
débil ni hay solidaridad si no es sobre las bases de la
justicia.
Adela Cortina, Ética aplicada
y democracia radical, Madrid,
Tecnos, 1.993, págs. 155 y 156.
Con toda la información que hayas recabado, organiza la
redacción de un ensayo en el cual compares las teorías
del desarrollo moral de Kohlberg y Gilligan y sus supuestos.