EL CLUB DE LOS LECTORES VIVOS

En el 105 aniversario de su nacimiento

PRESENTACIÓN:  

              El día 5 de junio de 1898 nació en Fuente Vaqueros (Granada) Federico García Lorca. Hoy 105 años después vamos a recordar al poeta más determinante y profundo del siglo XX  español con la lectura de uno de sus libros más relevantes: el Romancero Gitano. Tres son los romances que hemos elegido para la ocasión:  Romance sonámbulo, Romance de la pena negraRomance de la luna, luna.

 

Romance sonámbulo

                                                                 

          Este es el romance más conocido del  Romancero      Gitano y también el de más difícil explicación.   Rafael Alberti, amigo y testigo del proceso de creación de  Federico, lo escuchó por primera vez  de boca del propio  poeta, en octubre de 1924, (el Romancero Gitano se publicó completo en la Revista de Occidente en el año 1928) cuando, recién llegado de su Granada,  lo recitó en la habitación que tenía en la  Residencia madrileña de estudiantes junto con otros poemas compuestos ese verano. Los que allí estaban quedaron vivamente impresionados por lo inquietante de la historia. Después,  esa misma noche  del  otoño madrileño, se lo volvió a oír en los jardines de la Residencia, cuando Lorca, una vez más, lo recita al grupo de amigos y compañeros con los que compartía aquellos años. Alberti  lo define  como “un romance lleno de misterioso dramatismo”

        El Romance sonámbulo es un romance dramático, una historia pasional, de difícil comprensión, a veces parece que tiene sentido y otras no. Su contenido tiene que ser interpretado en función de la subjetividad del que escucha o del que lee. Trata del gitano contrabandista perseguido por los guardias civiles y la gitana enamorada que lo esperó vanamente en su baranda.  Aparece además  otro personaje secundario  el padre de la muchacha, interlocutor del gitano herido.  Es una historia de amor y muerte.

García Lorca en una conferencia que dio sobre el Romancero habla así de este romance:

 “Después aparece el Romance Sonámbulo, uno de los más misteriosos del libro, interpretado por mucha gente como un romance que expresa el ansia de Granada por el mar, la angustia de una ciudad que no oye las olas y las busca en sus juegos de agua subterránea y en las nieblas onduladas con que cubre sus montes. Esta bien. Es así, pero también es otra cosa. Es un hecho poético puro del fondo andaluz, y siempre tendrá luces cambiantes, aun para el hombre que lo ha comunicado que soy yo. Si me preguntan ustedes por qué digo yo : “Mil panderos de cristal herían la madrugada” les diré que los he visto en manos de ángeles y de árboles, pero no sabré decir más, ni mucho menos explicar su significado”.

 

Romance de la pena negra

           

          Soledad Montoya es la protagonista de este romance. Lorca, en sus propias palabras, reconoce que en su libro no hay más que un personaje grande , que es Soledad Montoya; para él es la personificación de la pena , que está en todo el libro pero que ella personifica mejor que nadie. Desde el principio, en  la descripción de Soledad, el color negro de su pelo, su olor, sus pechos, se evoca una pena profunda, pena tan grande que cualquier recuerdo, cualquier evocación, produce más pena: "la pena limpia y sola de los gitanos".

 

 

 

Romance de la luna, luna.

        Cuenta este romance la muerte de un niño en una fragua y al que la luna se lleva de la mano por el cielo. De esta manera, los gitanos pueden verlo al levantar los ojos cuando la luna salga.  Esta luna de muerte del poema es como una diosa bailaora, flamenca y seductora, en la que se mezclan la antigua mitología cretense y tartésica con la gitana. El niño, que desde el primer momento sabemos que va a morir, es seducido por la luna y le pide a ésta que huya antes que los gitanos hagan con su corazón collares y anillos. Pero la luna, indiferente y seductora, sabe el futuro de dolor que  espera a los gitanos cuando se lleve por el cielo al niño de la mano.

*                      *                       *

MÚSICA:  Manzanita, Ana Belén, Alba Molina y Paco Ibáñez.