Está demostrado científicamente que los primeros
años de vida, desde los 0 hasta los 6 años, son muy
importantes para la estimulación del cerebro infantil.
Presentan un potencial asombroso, son
los mejores alumnos/as para aprender, todo lo pregunta y su curiosidad
es intensa.
Por eso, debemos de darles estímulos
visuales, auditivos y táctiles.
“Cualquier niño tiene en el momento de nacer una inteligencia mayor de la que luego llega a ejercer”.
Glenn Doman