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En nuestro territorio han existido diferentes asentamientos prehistóricos que conocemos por las manifestaciones culturales que nos han dejado: pinturas, enterramientos, herramientas, vasijas, etc. Las más antiguas conocidas son las pinturas rupestres, cerámicas, piezas de silex, una cuenta de collar en piedra pulimentada y un arete de cobre o bronce del Peñón de las Juntas, a 11 km. de Gérgal rambla arriba. Las pinturas se localizan en el poblado que está en la cima del peñón sobre las paredes de roca de unos abrigos con forma de cueva. Fueron descubiertas por el ingeniero belga M. Siossons que comunicó el hallazgo en 1917 al prehistoriador francés Breuil que los incluyó en su Corpus gracias a la documentación remitida por el geógrafo Jean Serment en 1934 con dibujos de M. Harzic. No son unas pinturas aisladas sino que forman parte de un conjunto rupestre concentrado en la Rambla de Gérgal, entre el Almendral y el Peñón de las Juntas, que se concretan en cuatro estaciones: 1) Abrigo 1 del Peñón de las Juntas, 2) Abrigo II del Peñón de las Juntas, 3) Friso de Puertocarrero y 4) Piedra del Sestero. Pertenecen a las culturas de Los Millares (2500-1900 a. C. - Edad del Cobre) y El Argar (1900-1300 a. C. - Edad del Bronce) que se desarrollaron en nuestra provincia en el poblado de Los Millares (entre la Rambla de Huéchar y el Río Andarax) y el Cerro del Argar. Estas manifestaciones pictóricas no surgen a la vez sino que unos modelos creados por una persona se fueron aceptando, reproduciendo y consolidando a nivel de grupo. Se produce una relación simbólica entre lo dibujado y el conjunto de las actividades y preocupaciones de sus creadores, predominando las formas antropomorfas y la ausencia de animales. Están hechas con un pigmento que ha formado varias gamas de color.
    Sobre 1950 se encontró en el lugar conocido por Hueco de Don Gonzalo, próximo a Aulago, en una explanada rodeada de colinas una necrópolis argárica con enterramientos en cistas y ajuar funerario.
      En la Rambla de Gérgal también se han documentado, por un equipo de investigadores de la Universidad de Granada, tres estructuras megalíticas, un yacimiento romano (en la cabecera) y otros ocho de la época medieval.
     
Para encontrar el origen de Gérgal como núcleo urbano hay que remontarse a la dominación árabe. En la actualidad se carece, a excepción de innumerables vestigios árabes, de testimonios o pruebas arqueológicas suficientemente contrastadas para demostrar su existencia como pueblo en civilizaciones anteriores como los fenicios, los íberos, los cartagineses, los romanos o los visigodos. Pero indudablemente en nuestro pueblo sí que tuvieron que vivir algunas de ellas y deben existir pruebas de su existencia, como enterramientos y restos de cerámica, que con el tiempo se irán descubriendo e identificando.
     Henríquez de Jorquera (1594-1646) en su obra "Anales de Granada" describe como viajero los pueblos del antiguo Reino de Granada y de Gérgal escribe: "... Su fundación es de gentiles, si bien por conjeturas, mas los moros la ampliaron en población y la ganaron los católicos reyes..." Lo que quiere decir que existía antes de los árabes. En esta época aparece como Xérgal, la x se cambió por j en 1742 según normas de la Real Academia de la Lengua. El historiador Patrice Cressier en su artículo "Observaciones sobre la fortificación y minería en la Almería islámica" en la obra "Castillos y territorio en Al-Andalus" de Antonio Malpica (ed.) dice que este topónimo medieval (Xérgal) que designaba el asentamiento no está identificado y que posiblemente lo esté en un futuro próximo y que el vecino Gérgal sólo aparece una vez (Saryal) en las fuentes árabes citado por Ibn Amira.
    Con la invasión musulmana, Gérgal pasó a formar parte de la cora de Pechina o distrito de Almería, dominada por los yemeníes, perteneciendo al distrito de Urs al-Yamaniyyi que se extendía desde Gérgal hasta Baza con la fortaleza de Fiñana como capital.
En esta época es nombrada en algunas crónicas como Xérgal, y cuentan que tiene una fortaleza -debe ser el Castillo actual, aunque también podría ser otro que había por debajo de la Ermita de San Gregorio- que gobernaba el cruce de caminos entre Fiñana, Tabernas y Almería, en torno a la cual se agrupaban doscientas casas; se cultivaban parras y frutales, olivos y morales para la obtención de seda. La industria del lugar estaba formada por siete hornos de pan de cocer, ocho molinos harineros, tres almazaras y un alfar de cántaros, ladrillos y tejas.
     En 1489, las tropas castellanas al mando del Marqués de Mondéjar, Conde de Tendilla, y Álvaro de Bazán, conquistaron Gérgal a pesar de la resistencia musulmana. Poco después, el 24 de junio de 1492, le sería entregada en régimen de señorío, como agradecimiento por los servicios prestados a la corona en la conquista de Granada donde participó en la ceremonia de la Toma, a Alonso de Cárdenas, Maestre de Santiago, primer Señor de la Puebla del Maestre, que murió en 1493.
     Gérgal fue un enclave importante durante la Rebelión de los Moriscos (1578-1570) porque desde ella se propagó la sublevación. Al mando de las tropas rebeldes para extender la rebelión por el Río Almería estaba el capitán morisco, nombrado por Aben Humeya, Francisco de Puertocarrero -Aben Mequenum en árabe-, hijo del alcaide y gobernador de Gérgal del mismo nombre puesto por el Conde de la Puebla, que participó en numerosas escaramuzas y batallas contra las tropas cristianas del Marqués de Mondéjar y del Marqués de los Vélez. Terminó siendo apresado en 1570 por el Marqués de Mondéjar que lo mandó atenazar y descuartizar en Granada.
   Tras la expulsión de los moriscos después de la rebelión contra las tropas de Felipe II llegaron los repobladores. En 1578, había 84 vecinos, unos 336 habitantes y en 1593 debía haber unos 300 habitantes. Su origen era: de Andalucía el 49 %, de Castilla La Mancha el 37,9 % de Valencia el 3,1%, de Extremadura el 3,1%, de Murcia el 3,1 %, de Navarra el 1,5 %, de Asturias el 1,5 % y sin especificar el 0,8 %. Estos datos nos ayudan a conocer muchas de las raíces de nuestros antepasados y la procedencia de muchos de los apellidos que llevamos.   
     Gérgal, durante el siglo XVII y XVIII fue recuperando población paulatinamente y obtuvo la categoría de villa, título que se le daba a las localidades importantes. Así llegamos a 1752 en que se realizó el Catastro del Marqués de la Ensenada. En su primera pregunta se contesta: "Que esta población se llama la villa de Gérgal..." . En 1752 por los datos de este censo sabemos que seguía siendo señorío del Conde de la Puebla y pertenecía al partido administrativo de Almería, que aún no era provincia porque la división administrativa actual de ocho provincias se realizó en 1833 por el motrileño Javier de Burgos, Secretario de Estado y de Fomento bajo el ministerio de Cea Bermúdez, en el reinado de Isabel II. Sabemos también que tenía 621 casas en ocho barrios y aldeas, que el señor usaba el Castillo, que se alza en un alcor que domina la población para almacenar los granos que recoge del diezmo (derecho del 10 % de ciertas mercaderías que se pagaba al rey), que había un mesón propiedad del señor, que le rentaba 350 reales, una taberna, un estanco de tabaco de tabaco, tres almazaras y diez molinos harineros y que la población era de 668 vecinos que suponían unos 2622 habitantes.
   Durante el siglo XIX, Gérgal siguió siendo una localidad importante dentro de la provincia. Adquirió categoría de cabeza de partido judicial y fue tomando protagonismo con la llegada del ferrocarril Linares - Almería en 1895 para el desarrollo de la minería del hierro. Asímismo se incorporó al cultivo de la uva de barco tan floreciente
en estos años y en esta situación entraría en el siglo XX. En el censo de 1920 tenía 11595 habitantes en su término municipal. Su decadencia en población se produjo en los años treinta del pasado siglo con la crisis minera y con las consecuencias de la Guerra Civil fue a menos durante el dificil período de la posguerra. Llegó a tener Juzgado de Instrucción hasta 1965 y Juzgado Comarcal hasta 1973. En los años 60 se produjo el fenómeno de la emigración a los países europeos en reconstrucción después de la II Guerra Mundial, principalmente a Alemania, y a Cataluña, principalmente a Barcelona, y muchos gergaleños que subsistían precariamente emprendieron la marcha.  Así se fue despoblando cada vez más hasta llegar a los poco más de mil habitantes que hay en la actualidad. Sin embargo, en estos últimos años se está produciendo un período de recuperación debido principalmente a su buena situación con respecto a la capital, 40 km. por autovía, al desarrollo provincial de los cultivos de invernaderos que están llegando a nuestro término municipal y al auge del turismo rural.

  Bibliografía consultada:
  • Martínez García, J. "El conjunto rupestre de la Rambla de Gérgal (Gérgal, Almería). Nuevos descubrimientos y apreciaciones cronológicas". Cuadernos de Prehistoria de la Universidad de Granada, nº 6. 1981.
  • Henríquez de Jorquera, F. "Anales de Granada". Granada, 1987, 2 vols.
  • Cressier, Patrice. Artículo "Observaciones sobre fortificación y minería en la Almería islámica" de Antonio Malpica (ed.). "Castillos y territorio en Al-Andalus". Jornadas de Arqueología Medieval. Granada, 1988.
  • García Latorre, J. Tesis doctoral: "Sierra de Filabres entre los siglos XV y XIX:  paisajes agrarios, economía y estructuras sociales". Universidad de Granada.
  • Tapia López, Antonio y otros. "Gérgal, razones para visitarla". Edición: Instituto de Estudios Almerienses., 2002.   
     Enlaces de interés:

http://www.dipalme.org/Servicios/Informacion/Informacion.nsf/referencia/Ayuntamiento+de+Gergal+Ayto.Gergal+050-HT-001

http://www.parquesnaturales.com/municipios/fichamunicipio.asp?MUNICIPIO=04050