Es López-Arza, un escultor intimista, de profunda reflexión sobre cada obra, para quien la escultura debe ser, sobre todo, identificación entre el artista y su creación. Por esto, a mi parecer, las obras que más impactan son los retratos, ingenuos e infantiles como el de “Hernán”, o de personas que se encuentran en la madurez de su vida. Todos revelan complicidad entre artista y retratado y una corriente de “simpatía” entre ambos que dota a la obra de un halo especial.




Francisco del Río

Historiador

NOTAS_BIBLIOGRAFICAS.html

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS