A comienzos del siglo XIII, se
documentan las primeras formas de una poesía que divulga textos
cultos -generalmente de origen latino-. Su estrofa más frecuente
es la cuadernavía (cuatro versos de catorce sílabas cada
uno que riman entre sí).
Estas obras se conocen como Mester de Clerecía (mester significa
‘oficio’ y clerecía indica que sus autores eran
clérigos o, al menos, escolares).
Se pueden distinguir tres grupos de milagros:
Es una “biografía” más o menos fabulosa de
Alejandro
Magno. Se compone de 2675 estrofas. Sus múltiples
digresiones hacen del poema un texto
enciclopédico. La estrofa 1799 permite datarlo entre los
años 1202 y 1228.
Narra la historia Apolonio, rey de Tiro. Se trata, en esencia, de ua
novela de aventuras, pero en verso.
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Será la obra más representativa del Mester de
Clerecía en el siglo XIV. Es una composición extensa y
variada de 1700 estrofas, cuyo hilo conductor lo constituye el relato
de la autobiografía ficticia del autor, quien es representado
por don Melón de la Huerta.
La intencionalidad de la obra es confusa: tras un prólogo en que
se
encarece el amor a Dios, se nos recuerda
que es
umanal cosa el pecar
y que seamos cautos al interpretar la obra. Nos avisan de que la burlas
no son incompatibles con las veras y de que la obra es absolutamente
abierta: su interpretación sólo depende de la actitud del
lector.
El libro se caracteriza por su gran variedad: de contenido (ejemplos,
narraciones amorosas, serranillas, elementos didácticos,
composiciones líricas, etc.); métrica (además de
la cuaderna vía utiliza estrofas de dieciséis versos,
estrofas zejelescas, etc.); de tono (serio, festivo, religioso,
profano, etc.).
Se distinguen, entre otros, los siguientes elementos en la obra:
- Una introducción donde el autor explica el sentido e
interpretación del libro.
- Una autobiografía ficticia del autor, que consiste en
narrar sus amores con distintas mujeres, ayudado por Trotaconventos.
- Una narración de los amores de don Melón y
doña Endrina.
- Una colección de ejemplos, fábulas y cuentos, que
sirven como enseñanza moral y cierre de los episodios.
- El relato alegórico de la batalla de don Carnal y
doña Cuaresma.
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Lírica
catalano-provenzal.
Surge en el siglo XII en las cortes catalano-provenzales. Es un tipo de
poesía refinada, cantada por los
trovadores en los palacios y casas
señoriales para distraer a los grandes señores. Influye
en otros tipos de lírica tradicional de la península
mediante la ideología del amor cortés, juego
poético en donde se establece un paralelismo entre la
relación vasallo-señor feudal y enamorado-dama.
Las cantigas
galaico-portuguesas.
Se conservan en el Cancionero de Ajuda, de finales del siglo XIII, y en
los cancioneros Colocci-Brancuti o de la Biblioteca Nacional de Lisboa
y de la Biblioteca Vaticana.
El prólogo del Cancionero Colocci-Brancuti establece cuatro
tipos de cantiga: de amigo, de amor, de escarnio y de maldecir.
Las cantigas de
amigo.
Presentan rasgos comunes con las jarchas: son canciones de mujer que
añora a su amante. Destacan las composiciones de romerías
o mayos y las que tratan del mar.
Las cantigas de amor.
Tienen una temática similar a las de amigo, pero son de mayor
elaboración formal.
Las cantigas de
escarnio y maldecir.
Son composiciones satíricas o de burla y contienen alusiones
directas a personas, con nombres propios y hechos concretos, que
permiten fecharlas, en ocasiones.
De la segunda mitad del siglo XIII son la mayor parte de los poetas
galaico-portugueses: Martín Codax, Ayras Nunez, Nuno Fernandes,
Xohan, los reyes Alfonso X el Sabio (español) y el
portugués Don Denís.
Poesía
medieval de Cancioneros (siglos XIV y XV).
Hacia 1350 se constata un cambio importante en la lírica
española: la lengua de los autores pasa de ser el
gallego-portugués al castellano.
Las estrofas comienzan a definirse y a centrarse en diferentes formas,
tomando, como base el verso de ocho sílabas y el de doce.
Los temas de esta poesía derivan, básicamente, de la
poesía provenzal de los trovadores occitanos: el amor y sus
variaciones. En la Península se añaden algunas
características, como las alegorías -personajes basados
en ideas abstractas-, los juegos de palabras complejos, la falta de
paisaje y de descripción física, la aceptación de
la desgracia por parte del amante, etc.
Esta poesía suele recogerse en libros de poemas llamados
habitualmente Cancioneros. Destacan tres:
- El Cancionero de Baena, recopilado hacia mediados del siglo XV
para el rey Juan II de Castilla.
- El Cancionero de Estúñiga, copiado en Italia, en la
Corte de Nápoles. Incluye poemas de Juan de Mena o
Íñigo López de Mendoza, Marqués de
Santillana.
- El Cancionero General, recopilado por Hernando del Castillo en
Valencia, 1511, donde hay poesías de Fernán Pérez
de Guzmán, Jorge Manrique, Florencia Pinar, acaso la primera
poetisa española, y los citados más arriba, Juan de Mena
e Íñigo López de Mendoza.
Íñigo
López de Mendoza, Marqués de Santillana.
Es especialmente recordado por sus serranillas, poemitas de arte menor
que tratan del encuentro entre un caballero y una campesina. Fue el
primer autor que escribió en castellano sonetos, estrofa de
origen italiano mal conocida aún en Castilla. Cultivó
poemas alegóricos y doctrinales y formó una de las
bibliotecas mayores de su época.
Juan de Mena.
Fue amigo del Marqués. Viajó a Italia y fue cronista del
rey Juan II de Castilla, a quien dedicó su obra más
famosa,
Laberinto de Fortuna,
poema alegórico en casi trescientas octavas de arte mayor. Se
caracteriza por el uso de un lenguaje muy influído por la
retórica latina. Podría considerarse una obra
enciclopédica ya que introduce muchos de los saberes de su
época.
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de audio con más detalles.
Jorge Manrique.
De entre sus poesías, demasiado parecidas a las de cualquier
autor de su época, destacan por su originalidad, las
Coplas a la muerte
de su padre.
Esta obra pertenece al género poético de la
elegía y
es
una reflexión sobre la vida, la fama, la fortuna y la muerte con
resignación cristiana.
Está formada por
cuarenta coplas, cada una de las cuales se compone de dos sextillas,
coplas manriqueñas o coplas de pie quebrado, cuyo esquema
métrico es 8a, 8b, 4c, 8a, 8b, 4c.
En cuanto al
contenido, las
Coplas forman una elegía por la muerte del padre del autor, don
Rodrigo Manrique, donde el poeta se lamenta de la inestabilidad de la
fortuna, la fugacidad de las cosas humanas y de la vida, del poder
igualatorio de la muerte. La fama es lo único duradero: esta
forma de pensar anuncia la llegada del próximo Renacimiento.
Otros temas que aparecen en la
obras son:
- El paso inexorable del tiempo.
- La vida como camino.
- La vanidad de las cosas mundanas.
- El tema del Ubi sunt
para evidenciar la fugacidad de la vida.
- El tema de la fortuna.
- La descripción de don Rodrigo Manrique.
- La visión cristiana de la muerte.
- Los tres tipos de vida: terrenal, de la fama y eterna.
La
estructura de las Coplas va
de lo general a lo particular:
- Habla en un sentido general sin aludir a nadie (coplas 1-14).
- Pone ejemplos de los dicho anteriormente en personas de la
época, utilizando el tema clásico del Ubi sunt (coplas
15-24).
- Se centra por fin en la figura del padre, al que alaba como un
ejemplo de virtud (coplas 25-40).
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BERCEO, Milagros de
Nuestra Señora. La casulla de san Ildefonso
47 En España
cobdicio de luego
empezar,
en Toledo la
magna, un famado
logar,
ca non sé de qual
cabo empieze a
contar
ca más son que
arenas en riba de
la mar.
48 En Toledo la
buena, essa villa
real,
que yaze sobre
Tajo, essa agua
cabdal,
ovo un
arzobispo,
coronado leal,
que fue de la
Gloriosa amigo
natural.
49 Diziénli
Ildefonsso, dizlo
la escriptura,
pastor que a su
grey dava buena
pastura,
omne de sancta
vida que trasco
grand cordura,
que nos mucho
digamos, so fecho
lo mestura.
50 Siempre con la
Gloriosa ovo su
atenencia,
nunqua varón en
duenna
metió mayor querencia;
en buscarli
servicio
metié toda femencia,
facié en ello
seso e buena
providencia.
51 Sin los otros
servicios, muchos
e muy granados,
dos yazen en
escripto,
éstos son más notados,
fizo d'ella un
libro de dichos
colorados
de su
virginidat contra
tres renegados.
52 Fizo'l otro
servicio el leal
coronado,
fízoli una
fiesta en
deciembre mediado.
La que cae en
marzo, día
muy sennalado,
quando Gabrïel
vino con el rico
mandado,
53 Quando Gabrïel
vino con la
messagería,
quando
sabrosamientre
disso «Ave María»,
e díssoli por
nuevas que
parrié a Messía
estando tan
entrega como era
al día.
54 Estonz cae un
tiempo, esto por
connocía,
non canta la
eglesia canto de
alegría,
non lieva so
derecho tan
sennalado día.
Si bien lo
comediéremos,
fizo grand cortesía.
55 Fizo grand
providencia el
amigo leal,
que puso essa
festa cerca de la
Natal;
asentó buena
vinna cerca de
buen parral,
la Madre con el
Fijo, par que non
á egual.
56 Tiempo de
quaresma es de
afflictión,
nin cantan
«Aleluya»
nin facen processión;
todo esto
asmava el anviso
varón,
ovo luego por
ello onrrado
gualardón.
57 Sennor sant
Illefonsso,
coronado leal,
fazié a la
Gloriosa festa
muy general;
fincaron en
Toledo pocos en
su ostal
que non fueron a
Missa a la sied
obispal.
58 El sancto
arzobispo, un
leal coronado,
por entrar a la
Missa estava
aguisado,
en su preciosa
cátedra se
sedié asentado;
adusso la
Gloriosa un
present muy onrrado.
59 Apareció'l la
Madre del Rey de
Magestat,
con un libro en
mano de muy grand
claridat:
el que él avié
fecho de la
virginidat;
plogo'l a
Illefonsso de
toda voluntat.
60 Fízoli otra
gracia qual
nunqua fue oída:
dioli una
casulla sin aguja
cosida;
obra era
angélica,
non de omne texida,
fablóli pocos
vierbos,
razón buena, complida.
61 «Amigo, -dísso'l-
sepas que
só de ti pagada,
ásme buscada
onrra non simple,
ca doblada:
fecist de mí buen
libro,
ásme bien alavada,
fecístme nueva
festa que non era
usada.
62 A la tu Missa
nueva d'esta
festividat,
adúgote
ofrenda de grand
auctoridat:
cassulla con que
cantes, preciosa
de verdat,
oy en el día
sancto de
Navidat.
63 De seer en la
cátedra
que tú estás posado,
al tu cuerpo
sennero es esto
condonado;
de vestir esta
alva a ti es
otorgado,
otro que la
vistiere non
será bien hallado.»
64 Dichas estas
palabras, la
Madre glorïosa
tollióseli de
ojos, non
vío nulla cosa;
acabó su
officio la
persona preciosa
de la Madre de
Christo,
crïada e esposa.
65 Esta festa
preciosa que
avemos contada
en general
concilio fue
luego confirmada:
es por muchas
eglesias fecha e
celebrada,
mientre el sieglo
fuere non
será oblidada.
66 Quando plogo a
Christo, al
celestial Sennor,
finó Sant
Illefonsso,
precioso confessor;
onrrólo la
Gloriosa, Madre
del Crïador,
dio'l gran onrra al
cuerpo, a la alma
muy mejor.
67 Alzaron
arzobispo un
calonge lozano,
era muy
sovervio e de
seso liviano;
quiso eguar al
otro, fue en ello
villano,
por bien non gelo
tovo el pueblo
toledano.
68 Posóse enna
cátedra
del su antecessor,
demandó la
cassulla que'l
dio el Crïador;
disso palabras
locas el torpe
peccador,
pesaron a la
Madre de Dios
Nuestro Sennor.
69 Disso unas
palavras de muy
grand liviandat:
«Nunqua fue
Illefonsso de
mayor dignidat,
tan bien so
consegrado como
él por verdat,
todos somos
eguales enna
umanidat.»
70 Si non fuesse
Sïagrio tan
adelante ido,
si oviesse su
lengua un poco
retenido,
non serié enna
ira del
Crïador caído,
ond dubdamos que
es ¡mal
peccado! perdido.
71 Mandó a los
ministros la
casulla traer
por entrar a la
Missa, la
confessión fazer,
mas non li fo
sofrido ni ovo
él poder,
ca lo que Dios non
quiere nunqua
puede seer.
72 Pero que ampla
era la sancta
vestidura,
issióli a
Sïagrio
angosta sin mesura:
prísoli la
garganta como
cadena dura,
fue luego
enfogado por la
su grand locura.
73 La Virgen
glorïosa,
estrella de la mar,
sabe a sus
amigos
gualardón bueno dar:
bien sabe a los
buenos el bien
gualardonar,
a los que la
dessierven
sábelos mal curar.
74 Amigos, a tal
Madre aguardarla
devemos:
si a ella
sirviéremos
nuestra pro buscaremos,
onrraremos los
cuerpos, las
almas salvaremos,
por pocco de
servicio grand
gualardón prendremos.
Libro de Alexandre
2
Mester traygo fermoso non es de ioglaría
mester es sin pecado que es de clerezía;
fablar curso rimado por la quadernauía
a sílauas contadas, que es grant maestría.
3 Qui oir lo quisier a
todo mi creer
aurá de mi solaz en cabo grant plazer,
aprendrá buenas gestas que sepa retraer,
auer-lo-an por ello muchos a conocer.
4 Non uos quiero grant prólogo nin grandes
nueuas fer]
luego a la materia me uos quiero acoger.
El Criador nos dexe bien apresos seer.
Si en algo pecaremos, Él nos denne ualer.
5 Quiero leer un libro de un
rey pagano
que fue de grant esfuerço, de coraçon loçano;
conquisó todo el mundo, metió-lo so su mano.
Terne-m si lo cunpliere por non mal escriuano.
6 Del princep Alexandre
que fue rey de Grecia,
que fue franco & fardido & de grant sabiencia,
uencio a Poro & Dario, reis de grant potencia,
nunca con auol ome ouo su atenencia.
Libro de Buen Amor.
Enxiemplo de la propiedat que el dinero ha.
(Comparar con
Poderoso caballero
es Don Dinero, de Quevedo)
Mucho fas el dinero, et mucho es de
amar,
490
al torpe fase bueno, et omen de prestar,
fase correr al cojo, et al mudo fabrar,
el que non tiene manos, dineros quiere tomar.
Sea un ome nesçio et rudo labrador, 491
los dineros le fasen fidalgo e sabidor,
quanto más algo tiene, tanto es más de valor,
el que non ha dineros, non es de sí señor.
Si tovieres dineros, avrás consolaçión, 492
plaser e alegría, del papa raçión,
comprarás paraíso, ganarás
salvaçión,
do son muchos dineros, es mucha bendiçión.
Yo vi en corte de Roma, do es la santidat, 493
que todos al dinero fasen grand' homilidat,
grand' honra le fasçían con grand' solenidat,
todos a él se homillan como a la magestat.
Fasíe muchos priores, obispos, et abades, 494
arçobispos, doctores, patriarcas, potestades,
a muchos clérigos nesçios dávales dinidades,
fasíe de verdat mentiras, et de mentiras verdades.
(...)
El dinero quebranta las cadenas dañosas, 497
tira çepos e grillos, et cadenas plagosas,
el que non tiene dineros, échanle las posas:
por todo el mundo fase cosas maravillosas.
(...)
Él fase caballeros de neçios aldeanos, 500
condes, e ricos omes de algunos villanos:
con el dinero andan todos los omes loçanos,
quantos son en el mundo, le besan hoy las manos.
(...)
Yo vi a muchos monges en sus predicaçiones 503
denostar al dinero et a sus tentaçiones,
en cabo, por dinero, otorgan los perdones,
asuelven el ayuno, ansí fasen oraçiones.
(...)
En suma te lo digo, tómalo tú mejor, 510
el dinero del mundo es grand revolvedor:
señor fase del siervo, de señor servidor,
toda cosa del siglo se fase por su amor.
Coplas por la muerte
de su padre. Jorge Manrique
I
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.
III
Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir,
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.
VII
Ved de cuán poco valor
son las cosas tras que andamos
y corremos,
que, en este mundo traidor
aun primero que miramos
las perdemos:
de ellas deshace la edad,
de ellas casos desastrados
que acaecen,
de ellas, por su calidad,
en los más altos estados
desfallecen.
XIV
Esos reyes poderosos
que vemos por escrituras
ya pasadas,
con casos tristes, llorosos,
fueron sus buenas venturas
trastornadas;
así que no hay cosa fuerte,
que a papas y emperadores
y prelados,
así los trata la Muerte
como a los pobres pastores
de ganados.
XXXIII
Después de puesta la vida
tantas veces por su ley
al tablero;
después de tan bien servida
la corona de su rey
verdadero;
después de tanta hazaña
a que no puede bastar
cuenta cierta,
en la su villa de Ocaña
vino la Muerte a llamar
a su puerta
XXXIV
diciendo: -«Buen caballero
dejad el mundo engañoso
y su halago;
vuestro corazón de acero
muestre su esfuerzo famoso
en este trago;
y pues de vida y salud
hicisteis tan poca cuenta
por la fama,
esfuércese la virtud
para sufrir esta afrenta
que os llama.
XXXV
«No se os haga tan amarga
la batalla temerosa
que esperáis,
pues otra vida más larga
de la fama gloriosa
acá dejáis,
(aunque esta vida de honor
tampoco no es eternal
ni verdadera);
mas, con todo, es muy mejor
que la otra temporal
perecedera.
XXXVIII
[responde el Maestre]
«No tengamos tiempo ya
en esta vida mezquina
por tal modo,
que mi voluntad está
conforme con la divina
para todo;
y consiento en mi morir
con voluntad placentera,
clara y pura,
que querer hombre vivir
cuando Dios quiere que muera,
es locura.