La
literatura
del Barroco
La
poesía:
Culteranismo y Conceptismo
Con el Barroco, la literatura perdió la serenidad que
caracterizaba al
Renacimiento
haciéndose artificiosa,
ornamental y muy realista en unos casos o muy idealizada en otros. En
este período hubo dos grandes tendencias: el Culteranismo y
el
Conceptismo.
El
Culteranismo
Constituye la fase final de la evolución de la
poesía
renacentista, instaurada por Garcilaso de la Vega, ya que conserva los
mismos tipos de versos, los clásicos antiguos siguen
sirviendo
de modelo y busca el mismo ideal de belleza.
La escuela culterana se caracterizó por la abundante
utilización del cultismo (palabras tomadas directamente del
latín, uso de palabras castellanas comunes pero con un
significado latino, abundante empleo del hipérbaton,
utilización del ablativo absoluto latinizante y de las
perífrasis elusivas). Recursos todos ellos que
servían
para oscurecer lo que se proponían decir El principal
representantes del culteranismo fue Luis de Góngora.
El
Conceptismo
A poco iniciado el Culteranismo en España surge un
movimiento
paralelo a él llamado Conceptismo, que se caracteriza por la
asociación ingeniosa de ideas, destinadas a sorprender al
lector. Más que la belleza de las acuñaciones, se
persigue que el receptor de la obra (poema o novela) admire el esfuerzo
mental que las ha logrado. El principal autor de esta corriente es
Francisco de Quevedo.
Paralelamente a estos dos movimientos, muchos autores siguieron fieles
a la tendencia renacentista por su serenidad formal de
expresión, que no consideraban contraria a temas
típicamente barrocos como el pensamiento de la muerte, el
desengaño o la brevedad de la vida humana.
La
prosa del XVII
La narrativa del XVII se abre con la figura de
Miguel de Cervantes.
En 1605 publica
El
ingenioso Hidalgo don Quijote de
la Mancha, con
éxito inmediato. En 1613 aparecen las
Novelas ejemplares,
colección de doce novelas cortas que buscan una
ejemplaridad,
aunque ésta no siempre quede clara. La siguiente
narración cervantina fue
El
ingenioso caballero don Quijote de la Mancha
(1615), segunda
parte del Quijote.
Otros prosistas relevantes de la época son:
- Lope de Vega,
del que
destacaremos las conocidas como Novelas
a Marcia Leonarda
(colección de novelas
misceláneas, obras breves, de temática amorosa y
técnica de enredo, que mezclan verso y prosa).
- Francisco de Quevedo
redacta hacia 1604 su primera gran prosa: la novela picaresca titulada Historia de la vida del
Buscón
llamado don Pablos.
- María de Zayas
y Sotomayor
(1590-1661) es considerada la segunda mejor novelista del siglo,
después de Cervantes. En 1637 aparecen sus Novelas amorosas y
ejemplares,
colección de diez relatos en que la temática
erótica crea situaciones conflictivas y sorprendentes.
- La prosa religiosa brilla
con el turolense
Miguel
de Molinos (1628-1696), iluminado
establecido en Roma. Su doctrina quietista late en la Guía espiritual
(1675),
manual de mística contemplativa que desprecia la
acción.
El
Teatro
Las representaciones teatrales de esta época se efectuaban
en
sitios abiertos, plazas o corrales fijos. Comenzaban por las dos de la
tarde y duraban hasta el anochecer. No había, por lo
común, asientos y los espectadores permanecían de
pie
toda la representación. La nobleza ocupaba los balcones y
ventanas de las casas que rodeaban la plaza o daban al corral, y las
damas asistían al espectáculo con la cara
cubierta con
mascarillas o tras de las celosías. La función
comenzaba
con la ejecución en guitarra de una pieza popular; en
seguida se
cantaban canciones acompañadas con diversos instrumentos.
Venía luego, la loa, especie de explicación de
los
méritos de la obra y síntesis de su argumento.
Principiaba la comedia u obra principal, y en los entreactos se
ejecutaba bailes o se representaban entremeses.
El escenario era un simple tablado y la decoración una
cortina.
Los cambios de escena eran anunciados por uno de los actores.
Lope
de Vega
A finales del siglo XVI crea Lope de Vega la comedia nueva: a una
acción de tema amoroso se superpone otra
histórica o
legendaria, morisca o de cautivos, o religiosa. Concluía con
un
final feliz. Construida sobre tres jornadas, la redondilla o la
décima se usan en diálogos, el romance en
narraciones, el
soneto en monólogos y el terceto en situaciones graves.
De entre su prolífica producción
dramática
destacaremos:
- Peribáñez
y el
Comendador de Ocaña
(1604-12) es una tragicomedia
desarrollada en 1406, en Toledo: Peribáñez
comprende que
el Comendador de Ocaña le ha colmado de honores para acosar
a su
mujer. Tras matarlo gana el perdón real.
- Fuenteovejuna
muestra
los abusos del Comendador Fernán Gómez de
Guzmán
sobre los vecinos de Fuenteovejuna y sobre Laurencia, recién
casada con Frondoso. El asesinato del Comendador por el pueblo y el
perdón de los Reyes Católicos ante la evidencia
rematan
su acción. Se ve en ella una sublevación popular
ante el
abuso del poder, pero sólo refleja una injusticia puntual y
subraya la sumisión al rey.
Pedro
Calderón
de la Barca
El otro gran dramaturgo del XVII fue Pedro Calderón de la
Barca
(1600-1681).
- Su obra más
famosa es La
vida es sueño
(1635), drama filosófico que
presenta a Segismundo, hijo del rey de Polonia, encadenado en una
torre, por los fatídicos pronósticos de los
astrólogos reales. Mientras, Rosaura reclama en la Corte su
honor robado por el duque Astolfo. Éste corteja a Estrella
para
ser rey. La agresividad de Segismundo estalla al liberarlo de su torre,
adonde vuelve, encadenado, creyendo haber soñado su
experiencia
de libertad. Cuando un motín lo rescate otra vez, su
albedrío vence las predicciones: domina su
condición,
casa a Rosaura con Astolfo y acepta la mano de Estrella.
- El alcalde de Zalamea
presenta la violación de Isabel, hija de Pedro Crespo, por
el
capitán Álvaro de Ataide. Nombrado alcalde Pedro
Crespo,
lo ajusticia. El rey lo perdona. Este drama costumbrista o de honor
sigue el tema tan lopesco de la honra del villano.
TEXTOS
Francisco de Quevedo.
Poderoso caballero es Don Dinero
Madre, yo al oro me humillo,
Él es mi amante y mi amado,
Pues de puro enamorado
Anda continuo amarillo.
Que pues doblón o sencillo
Hace todo cuanto quiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.
Nace en las Indias honrado,
Donde el mundo le acompaña;
Viene a morir en España,
Y es en Génova enterrado.
Y pues quien le trae al lado
Es hermoso, aunque sea fiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.
Son sus padres principales,
Y es de nobles descendiente,
Porque en las venas de Oriente
Todas las sangres son Reales.
Y pues es quien hace iguales
Al rico y al pordiosero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.
¿A quién no le maravilla
Ver en su gloria, sin tasa,
Que es lo más ruin de su casa
Doña Blanca de Castilla?
Mas pues que su fuerza humilla
Al cobarde y al guerrero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.
Es tanta su majestad,
Aunque son sus duelos hartos,
Que aun con estar hecho cuartos
No pierde su calidad.
Pero pues da autoridad
Al gañán y al jornalero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.
Más valen en cualquier tierra
(Mirad si es harto sagaz)
Sus escudos en la paz
Que rodelas en la guerra.
Pues al natural destierra
Y hace propio al forastero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.
Francisco
de Quevedo. Definiendo
el amor
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida, que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido, que nos da cuidado, 5
un cobarde, con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo, 10
enfermedad que crece si es curada.
Este es el niño Amor, este es tu abismo:
mirad cuál amistad tendrá con nada,
el que en todo es contrario de sí mismo.
Lope
de Vega. Varios efectos del amor
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, moral, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde, animoso,
No hallar, fuera del bien, centro y reposo;
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satesfecho, ofendido, receloso,
Huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;
Creer que un cielo en un infierno cabe,
dar a la vida y el alma un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.