Alejandro González: Me ha hecho reflexionar sobre los niños que
pasan mucha hambre. Estamos acostumbrados a verlo en la tele DÍA tras DÍA y nos
da mucha pena, porque ahora en el mundo que vivimos tendríamos que vivir bien y
que no esté pasando lo que estamos viendo y que se acaben las guerras y el
hambre.
Aarón Galán: Me
ha enseñado que mientras nosotros vendemos las armas para ganar dinero esas
armas están siendo utilizadas en los países
pobres por ejemplo con los niños.
Muchos niños son reclutados para luchar contra sus propias familias no les
importa si esos niños mueren ¿Qué pasaría si sus hijos luchasen?
Gabriel J. Díaz: Se refleja la carencia educativa, económica y
sanitaria en los países subdesarrollados frente a la “riqueza” de los países
desarrollados “que tienen de todo”.
Mikel Bastián Pizzarelli:Este libro es muy educativo en el
sentido social porque nos muestra una manera intensa, especifica y detallada de
como es la vida de un traficante de armas y de la vida de un niño que la guerra
le ha quitado por completo la infancia y la vida, porque su familia es
asesinada al igual que su tribu, de la cual los soldados del “presidente”
reclutaban a niños para convertirlos en soldados y teniendo que sobrevivir a las enfermedades
mortales con las que conviven a diario, más el duro entrenamiento que les
obligan a seguir. Pero sin embargo la vida del traficante esta llena de lujos,
dinero y pocas enfermedades, por no decir ninguna, exceptuando canceres y otras
enfermedades mortales como el sida, y cómo viven en tranquilidad, muy relajados
sin remordimiento alguno sin saber qué daño van a hacer esas armas y a qué
personas.
Jesús Herranz: He
aprendido que hay que ser más humano con todo el mundo.
Jose Antonio Grisolía: El libro me ha parecido muy interesante porque, se ve
la vida de un niño pobre de Nigeria con la enfermedad del tracoma, en la que su
dictador no se preocupa por su país ni por sus habitantes. Además cuenta cómo
los guerrilleros y el ejército reclutan a los niños de las aldeas para convertirlos
en niños soldados. También me ha gustado, como explica la vida de un traficante
de granadas de mano y minas terrestres ganando millones para su familia.
Marco Soler:A parte de que demuestra que una
persona que ha hecho mal puede llegar a cambiar, he aprendido que mientras que un
niño no tiene nada que echarse a la boca, otros niños derrochan el dinero y les
sobra posibilidades, solo por haber nacido en una familia rica.
Mohamed El Allouichi: A mi ha hecho reflexionar
sobre como es la vida en África. Mientras que en otros países se vive bien y además
se derrocha el agua en África les hace falta, y como los niños africanos consiguen
sobrevivir sin tener ningún medio de comunicación ni comida mientras en Europa tenemos de todo.
Alejandro Castro: No hay por que recurrir a trabajos sucios para conseguir
lo que uno quiere, en este caso la avaricia tenía también un gran papel ya que
tenía millones en el banco como para dar de comer a toda África. La valentía y
el esfuerzo siempre dan su fruto de una forma o de otra. A largo o corto plazo llega la recompensa siempre hay
una segunda salida a los problemas, las mentiras tarde o temprano llegan y se descubre
la verdad.
David Carrera: Este
libro me ha hecho reflexionar sobre como viven unas personas y como viven
otras.Hay que agradecer lo que tenemos y hay que ayudar a los que no tienen las
mismas oportunidades que tú. El tráfico de cosas ilegales tiene sus
consecuencias malas.
Mohamed Boutkasrite: He reflexionado
con este libro sobre la diferencia que
hay entre las personas, por ejemplo, Mbulu
vive en la miseria y la guerra, no tiene nada, ni para comer y Frank Monograta
vive en lujo y le sobra de todo.
Javier Rubio:Son
unos niños que no tienen familias ni a donde ir por culpa de la guerra. No
pueden ir a la escuela y algunos pierden los brazos y las piernas. En fin que
les ha tocado vivir en situaciones que nadie quiere.
Héctor Ariño:Me
ha hecho pensar en que cuando se hace una cosa hay que pensarla bien y tienes
que pensar en las consecuencias que puede tener en otras personas. Sobre todo
si se trata de traficar con algo, sea lo que sea; ya sean armas, sean drogas,
sean personas o cualquier otra cosa.
También
he aprendido a valorar bien todo lo que tengo; como lo tienes lo ves normal
pero hay gente que daría lo que fuese por vivir así.
Mohamed El Azzouzi: He
aprendido que lo que tenemos nosotros no lo tiene todo el mundo, tenemos que
valorar más las cosas que tenemos y no derrocharlas. También he aprendido que algunos
trabajos pueden perjudicar a otra gente.
Manuel Mateo:El
libro es muy triste ya que trata un tema triste como es la pobreza en África y
los niños soldados, cómo los manipulan y por las cosas que tienen que pasar
para seguir adelante. El traficante de armas que se aprovecha de las delicadas
situaciones de estos países y estas gentes. Es un libro que a mi me ha amargado
bastante, está bien narrado y todo eso pero su contenido es una realidad que
intento ignorar. Como además cada uno tiene sus propios problemas está bien que
quieran que ayudemos y lo hacemos pero que no me cuenten con tanto detalle que
ya más o menos me imagino por lo que pasan estas pobres gentes. En un futuro
intentaré ayudar, además es un tema que ya conocía porque mi madre trabaja en
una ONG en la sección de África.
Luís Álvarez Mejías: Me ha hecho reflexionar sobre lo mal que lo están pasando
los niños del llamado tercer mundo, con las guerras civiles y los dictadores.
Hay que pensar más veces en los demás y no sólo en ti mismo.
Álvaro Solanilla: Pues
yo creo que en lo que más me ha hecho reflexionar es en cómo vive Mbulu y como sobre todo se las maneja para poder
vivir, por ejemplo cómo Mbulu se hace unas zapatillas de una botella de agua
y una simple gomas de neumático y yo
pienso que a nosotros no se nos ocurriría hacernos unas zapatillas.
Erika Vázquez y
Azziza Kannouchi:Nos ha enseñado
que no hay que mentir y que no hay que vender armas para tener más dinero del
que tienes, por que con el dinero que tienes muchos niños pobres como Mbulu
vivirían como ricos. Porque lo que es para nosotros poco para ellos es mucho.
Hay que aprovechar lo que tenemos, que es sagrado , y que viviendo nosotros en
pisos que consideramos que es poco cuando muchas personas viven en la calle y
están amargados porque nadie les quieren y porque la gente se mete con ellos y
eso es muy grave. No hay que aprovecharse de la gente y tampoco hay que irse
tan lejos porque nosotros viviendo en España hay mucha gente así.
Lourdes Fernández Prieto: Las personas que nos dedicamos de forma responsable y
comprometida con la tarea educativa, consideramos muy importante abordar en el ámbito
escolar la educación en valores. A partir de la lectura del libro nuestros
alumn@s han reflexionado sobre los valores que se fomentan en el libro ayudándoles
a cambiar algunas actitudes personales. Algunas actividades se han desarrollado
de manera individual pero nuestro propósito principal era posibilitar el
trabajo en grupo, con una participación muy buena por parte de todos ellos
estableciéndose un agradable ambiente de trabajo entre los alumnos.
Gloria Traspas
Martín: Para mí todo el desarrollo
del Proyecto ha sido una fuente de aprendizaje desde el planteamiento inicial,
aunque ha sido en el proceso donde se ha ido enriqueciendo el Proyecto:
ajustando adecuadamente el proceso de lectura, comentario, comprensión y análisis
del libro, base fundamental del resto de trabajo. Concretando y solucionando
los problemas para adaptar adecuadamente el uso de las TIC a nuestros alumnos y
a los medios de los que disponíamos. En la elaboración de los trabajos finales.
En la búsqueda de recursos, información y actividades complementarias. Aunque
la mayor riqueza proviene de comprobar el cambio de actitud de los alumn@s a
través de las reflexiones personales sobre lo que han aprendido y la relación
que han establecido entre Mbulu y los inmigrantes subsaharianos que llegan a
nuestras costas víctimas del hambre y la miseria que representaba a la perfección
Mbulu, en estas reflexiones se incide en el conocimiento que han adquirido
sobre el funcionamiento de este mundo globalizado y las responsabilidades que
el 1º Mundo tiene en la injusta situación que viven las 2/3 partes de los seres
humanos de este planeta.
Concluyo con la firme
convicción de que la escuela tiene que educar, que se puede (y se tiene)
aprender y enseñar a través de la educación y especialmente de la educación en
valores. Hemos trabajado tod@s mucho y muy duro pero creo que el resultado nos
ha merecido la pena.
gloria.traspas@educa.madrid.org