EL RENACIMIENTO

DURERO

 

 

1. CARACTERÍSTICAS DEL HUMANISMO Y DEL RENACIMIENTO

  Podemos considerar que el Renacimiento se desarrolla en los siglos XV y XVI: entre el fin de la Guerra de los Cien años (1453) y el Edicto de Nantes (1598).  

No está muy claro si el Renacimiento supone una ruptura radical con la Edad Media. El desarrollo de la burguesía, clase social impulsora de los ideales renacentistas, comienza en la edad media, y va asociada al desarrollo del individualismo; la penetración de la filosofía griega en occidente se había realizado ya a través de las escuelas de traductores (Toledo, Vich, Nápoles, Palermo...) a lo largo de la edad media, especialmente durante el siglo XIII, lo que supone un despertar "medieval" del retorno a los clásicos, que será otra de las características clave del Renacimiento. Lo mismo ocurre con el desarrollo de la ciencia, mediante la actividad de los medievales Ockham, Oresme y Buridano, a lo que podemos añadir otros acontecimientos importantes que dejarán sentir su influencia con posterioridad, como el descubrimiento de América o de la imprenta.

            Las características principales de la época son, esquematicamente, las siguientes:

1. Descomposición del feudalismo, e incipiente aparición del capitalismo, provocada por un cambio  en la economía: que de ser casi exclusivamente agrícola y radicada en el mundo rural, pasa a centrarse en la economía de mercado, en los gremios artesanales ubicados en los burgos.  

2. Pérdida del sentido religioso medieval, caracterizado por el teocentrismo. Paso al antropocentrismo.  

3. Surgimiento de las monarquías nacionales ante la fragmentación del Imperio de Carlo Magno.  

4. Nuevos descubrimientos e inventos: geográficos (América); científicos (brújula, imprenta); utilización de la pólvora...  

5. Caída de los tres pilares:

a) El papado frente al conciliarismo.      

b) El Imperio frente a la ruptura de la unidad religiosa  y política.

c) Universidad: el centro se desplaza de París a Oxford.            

6. Reforma protestante: como respuesta frente a los abusos del papado, y su ingerencia en el plano político.  

7. Surgimiento de la nueva ciencia: olvido de Aristóteles y búsqueda del método experimental (Bacon en filosofía).  

            8. Desprestigio de la escolástica.  

            Todos estos cambios hacen del Renacimiento una época optimista, consciente de la necesidad y trascendencia del nuevo rumbo político, cultural, científico y religioso.  

 

HUMANISMO Y RENACIMIENTO

Humanismo y Renacimiento se diferencian básicamente en la continuidad del primero respecto a los problemas teológicos-filosóficos de la Edad Media y el abandono del segundo de dicha perspectiva. Sin embargo, el humanismo supone el retorno a la sabiduría clásica, y el Renacimiento interpreta el retorno a lo antiguo como un regreso a lo primigenio, a la aurora de la humanidad inocente y libre, dando un gran impulso a las artes y a las ciencias.

Uno de los rasgos distintivos más conocidos y destacados del humanismo es su interés por lo "antiguo", por lo clásico, interés en el que predomina el punto de vista de la investigación filológica. Este interés provoca el desarrollo de la perspectiva histórica en el acercamiento a otra cultura, por que se puede afirmar que con el humanismo se consolida la historicidad como clave del pensamiento europeo.

A diferencia de la Edad Media, los humanistas consideran al ser humano desde una óptica secular y mundana, como un ser inscrito en la naturaleza y en el plano histórico. Entienden que la religión, tiene un fin sobrenatural, pero también una función de pacificación civil, en la que no cabe la intolerancia religiosa.


El Renacimiento se inspira en el ideal de un renacer del ser humano a una vida genuinamente "humana". A este fin sirve el impulso creador de las artes y las ciencias, El ideal del Renacimiento podría ser Prometeo: un héroe que desafía a los dioses, que descubre su verdadera naturaleza en la cultura, que es el resultado de la libertad y la creatividad humanas. La cultura griega y romana es vista por los renacentistas como un modelo liberador y la edad de oro de la inocencia. El individualismo es una consecuencia de esta visión. En ningún otro ámbito se ve esta tendencia de manera tan clara como en el del arte : son los artistas de este período los que toman conciencia de la autoría.

Las principales corrientes filosóficas y científicas de este período con:

 

HUMANISMO: REFORMA Y CONTRAREFORMA: ERASMO Y LUTERO

Una de las disputas más famosas del Humanismo es la relativa a la naturaleza humana: libertad o determinismo, bondad o maldad. En esta dicotomía se desarrolla la polémica entre erasmo y Lutero:

ERASMOSegún Erasmo de Rotterdam (1467-1536), en su obra "Sobre el libre albedrío" el hombre no es malo por naturaleza a pesar del pecado original. El libre albedrío que llevó al ser humano a la expulsión del Paraíso, supone al mismo tiempo su posibilidad de salvación. Aunque no basta la libertad, es necesario el don divino de la Gracia. Tampoco la Gracia sóla sería meritoritoria. La salvación ha de alcanzarse por el ejercicio del libre albedrío y la concurrencia de la Gracia.

 

LUTEROMartín Lutero (1483-1546), el airado padre de la Reforma Protestante, es profundamente pesimista respecto a la naturaleza humana: el hombre está corrompido por el pecado original. Sólo con la ayuda de la Gracia puede hacer algún bien. La salvación depende de la voluntad arbitraria de Dios. Entonces, si sólo Dios puede salvar y decidir el destino del alma, de ello se sigue un determinismo radical y la negación del libre albedrío, tal como pretende afirmar Lutero en su polémica contra Erasmo, plasmada en su "Sobre el albedrio esclavo".

Por otra parte los reformistas niegan la necesidad de intermediarios entre Dios y el ser humano, y recomiendan la lectura individual de la Biblia.


En conclusión: tanto los humanistas como los reformistas atacan la teología oficial y a la jerarquía eclesiastica, afirmando la centralidad del ser humano en el universo. Ambos se ocupan de del tema de la libertad, aunque sus posiciones son radicalmente diferentes. Los renacentistas y humanistas consideran al ser humano como fundamentalmente bueno y libre, en cambio, los reformistas niegan ambos aspectos.


EL ESTADO MODERNO Y FILOSOFÍA POLÍTICA

2.1. El Estado moderno

Los siglos XV y XVI el desarrollo del absolutismo político, cambio histórico que se verá reflejado en la filosofía política de la época.

Entre los acontecimientos más significativos al respecto podemos considerar, en Inglaterra, la aparición del absolutismo de los Tudor, iniciado con Enrique VII (1485-1509), al establecer un poder monárquico centralizado al término de la guerra de las Dos Rosas.

En España, el matrimonio de Fernando e Isabel, (1469), reunió los reinos de Castilla y Aragón bajo la misma corona, base del desarrollo del absolutismo español que culmina con Carlos V (1516-1556).

También en Francia podemos situar el origen del absolutismo en 1453, al término de la guerra de los Cien Años. A diferencia de lo ocurrido en España, en Inglaterra y Francia los comerciantes apoyaron la centralización del poder, a expensas de la nobleza feudal. Ello no significa, por supuesto, que el despotismo monárquico fuera la única teoría política del Renacimiento, sino que debe interpretarse como la expresión de la necesidad de unidad ante las cambiantes circunstancias económicas e históricas. En este sentido, la defensa del absolutismo político es una consecuencia de la creencia de que sólo un poder centralizado, fuerte y sin limitaciones, es capaz de controlar las fuerzas que tienden a la "disolución" de la sociedad.

A medida que se fue estableciendo el absolutismo político, se desarrollaron teorías sobre algunos problemas derivados de la justificación del poder, como:

2.2. LA FILOSOFÍA POLÍTICA


2.2.1. NICOLÁS MAQUIAVELO (1469-1527)

MAQUIAVELO

Maquiavelo nacio en Florencia en 1469, en el seno de una familia noble. Participó activamente en la vida política hasta los 44 años, dedicándose entonces a la teoría política. Su obra más importante es "El Príncipe", obra en la que Maquiavelo presentar la mecánica del gobierno, prescindiendo de las cuestiones morales, y formulando los medios por los cuales el poder político puede ser establecido y mantenido. En la medida en que el fin del Estado es garantizar la seguridad y el bienestar, el gobernante tiene derecho a valerse de medios inmorales para la consolidación y conservación del poder. El pensamiento de Maquiavelo está dominado por el realismo político.

“Nos queda ahora por ver cuál debe ser el comportamiento y el gobierno de un príncipe con respecto a súbditos y amigos. Y porque sé que muchos han escrito de esto, temo -al escribir ahora yo- ser considerado presuntuoso, tanto más cuanto que me aparto -sobre todo en el tratamiento del tema que ahora nos ocupa- de los métodos seguidos por los demás. Pero, siendo mi propósito escribir algo útil para quien lo lea, me ha parecido más conveniente ir directamente a la verdad real de la cosa que a la representación imaginaria de la misma. Muchos se han imaginado repúblicas y principados que nadie ha visto jamás ni se ha sabido que existieran realmente; porque hay tanta distancia de cómo se vive a cómo se debería vivir, que quien deja a un lado lo que se hace por lo que se debería hacer, aprende antes su ruina que su preservación: porque un hombre que quiera hacer en todos los puntos profesión de bueno, labrará necesariamente su ruina entre tantos que no lo son. Por todo ello es necesario a un príncipe, si se quiere mantener, que aprenda a poder ser no bueno y a usar o no usar de esta capacidad en función de la necesidad" (MAQUIAVELO, N., El Príncipe, XV).

En este contexto, le resulta especialmente interesante el análisis de la personalidad del político. El político ha de ser una persona hábil, capaz de manipular situaciones valiéndose de cualquier medio; ha de poseer destreza, y una equilibrada combinación de fuerza y tesón, además de intuición para sortear los obstáculos que se le presente y una carencia total de escrúpulos. Ha de ser además capaz de actuar según los cambios momentáneos, buscando apoyos o forzando traiciones según las circunstancias. En consecuencia, el político no debe poseer virtud alguna, pero ha de estar en condiciones de simular poseerlas todas, lo que supone actuar con absoluta indiferencia ante el bien y el mal (amoral) con absoluto despotismo.

"Estando, por tanto, un príncipe obligado a saber utilizar correctamente la bestia, debe elegir entre ellas la zorra y el león, porque el león no se protege de las trampas ni la zorra de los lobos. Es necesario, por tanto, ser zorra para conocer las trampas y león para amedrantar a los lobos. Los que solamente hacen de león no saben lo que se llevan entre manos. No puede, por tanto, un señor prudente -ni debe- guardar fidelidad a su palabra cuando tal fidelidad se vuelve en contra suya y han desaparecido los motivos que determinaron su promesa. Si los hombres fueran todos buenos, este precepto no sería correcto, pero -puesto que son malos y no te guardarían a ti su palabra- tú tampoco tienes por qué guardarles la tuya. Además, jamás faltaron a un príncipe razones legítimas con las que disfrazar la violación de sus promesas. Se podría dar de esto infinitos ejemplos modernos y mostrar cuántas paces, cuantas promesas han permanecido sin ratificar y estériles por la infidelidad de los príncipes; y quien ha sabido hacer mejor la zorra ha salido mejor librado. Pero es necesario saber colorear bien esta naturaleza y ser un gran simulador y disimulador: y los hombres son tan simples y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes, que el que engaña encontrará siempre quien se deje engañar (...).(Idem)

El gobernante es bueno, es decir, justificable, por su eficacia, no por sus consideraciones éticas.

Respecto a las formas de gobierno, Maquiavelo considera, sin embargo, que la República es la mejor, lo que parece difícilmente conciliable con su doctrina del despotismo político del que su filosofía es justificación. No obstante, el despotismo estaría justificado sólo como paso previo a la ordenación del Estado sobre el que se podría establecer posteriormente una República.


           
2.2.2. TOMÁS MORO (1478-1535)

TOMÁS MORO

Bajo la influencia platónica (de la "República") escribió una novela filosófica que describe un Estado Ideal en la Isla de Utopía, teniendo como fondo una idealización de la vida moral de su época y, al mismo tiempo, una crítica de las condiciones sociales y económicas. Aunque desconocía "El Príncipe", su obra iba dirigida contra el ideal del gobierno despótico defendido por Maquiavelo. Igualmente se opone a la explotación comercial y contiene ideas que reaparecen posteriormente en el socialismo.

En su novela presenta una sociedad agrícola, en contraste con una sociedad burguesa incipiente, cuya unidad central es la familia. No existe propiedad privada ni el dinero es el medio de intercambio. Los medios de vida están asegurados para todos, en vistas a la creación de tiempo libre que se emplearía en objetivos culturales. La libertad y la tolerancia religiosa, dentro del respeto de la religión natural, son las piedras angulares de la vida en Utopía, en la creencia de que la vida política y la moral no podrían ser disociadas.

En Utopía, como todo es de todos, nunca faltará nada a nadie mientras todos estén preocupados de que los graneros del Estado estén llenos. Todo se distribuye con equidad, no hay pobres ni mendigos y aunque nadie posee nada todos sin embargo son ricos. ¿Puede haber alegría mayor ni mayor riqueza que vivir felices sin preocupaciones ni cuidados? Nadie tiene que angustiarse por su sustento, ni aguantar las lamentaciones y cuitas de la mujer, ni afligirse por la pobreza del hijo o la dote de la hija. Afrontan con optimismo y miran felices el porvenir seguro de su mujer, de sus hijos, nietos, bisnietos, tataranietos y de la más dilatada descendencia. Ventajas que alcanzan por igual a quienes antes trabajaron y ahora están en el retiro y la impotencia como a los que trabajan actualmente.

Bien quisiera que alguien midiera este sentido de justicia con el que rige en otras partes. Yo tengo que confesar que apenas he encontrado un leve rastro de justicia y equidad en ninguna de ellas. ¿Qué justicia es la que autoriza que un noble cualquiera, un orfebre, un usurero o cualquier otro que no hacen nada o hacen cosas contrarias al Estado, puedan llevar una vida regalada sin mover un dedo. o en negocios sucios y sin responsabilidad? Entre tanto el criado, el cochero, el artesano, el labriego andan metidos en trabajos que no aguantarían ni los animales por lo duros y al mismo tiempo tan necesarios que sin ellos la República se vendría abajo antes de un año. (Tomás Moro: Utopía)


           

         3. REVOLUCIÓN CIENTÍFICA

En un principio, el protestantismo no es partidario de la Revolución científica ya que creía que contradecía a la Biblia. El descubrimiento de América y la circunvalación de la tierra hacen que la gente se plantee muchas cuestiones sobre el mundo en el que viven, avanzándose en la física terrestre, apareciendo el telescopio gracias al cual se pueden observar los satélites de Júpiter, las manchas solares o la vía láctea como un conglomerado de estrellas. Así, la visión cambia radicalmente.

La Iglesia católica solo se ocupa de la teología cuando ve que la fe se desmorona, por lo que, escarmentada por la Reforma, arremete contra la revolución científica. En los siglos XVI y XVII hay tres grandes paradigmas en conflicto. Por un lado, el paradigma orgánico aristotélico entra en conflicto con una especie de misticismo de tipo platónico y renacentista, desgastándose ambos paradigmas. El tercero es el mecanicista, que adopta ciertos elementos platónicos como el circularismo y absorbe la física aristotélica.

a) Aristóteles:  organicismo

El universo está integrado y es finito, compuesto por materia y forma, la Tierra quieta ocupa el centro del universo, por lo tanto, se trata de un universo geostático. El mundo se divide en dos ámbitos distintos: mundo sublunar, donde reinan los 4 elementos y los movimientos de generación y corrupción, por lo que se explica el cambio y por lo que es un mundo imperfecto. Los movimientos en este mundo son naturales y violentos (como los de los proyectiles). Y mundo supralunar, donde reinan el éter, el movimiento circular perfecto y las esferas cristalinas.

En el universo de Aristóteles la matemática no resulta un elemto importante, al contrario que sucede durante la Revolución Científica, en la que Galileo, principalmente, hizo de ella uno de los elementos fundamentales de sus investigaciones.

b) El mundo como misterio

Esta concepción es el resultado del descubrimiento de textos antiguos en griego o arameo, en los que los renacentistas creueron encontrar sentidos secretos . Se redescubre también la Cábala, que explica al hombre según la numerología. Los autores que siguen esta línea mistica y ocultista prestan atención a aquellos textos heterodoxos, comopueden ser los de la tradición egipcia de Hermes Trimegisto, en donde se considera a Ra, el Sol, que es el centro del universo, y el resto de los planetas son divinidades inferiores. Ese Dios ampara una visión mística del heliocentrismo, donde el Sol es el ser que da la vida, el Sol como Idea de Bien. 

La naturaleza se entiende como ser viviente, el sol como fuente de vida y gran viviente, el universo es infinito. Resurge el panteísmo, que afirma que todo es Dios. Existe también un gran interés por desvelar el sentido místico tras los números, concebidos por los pitagóricos como la clave para desvelar los misterios de la naturaleza.

La exaltación mística lleva al rechazo del principio de autoridad, no muy bien acogido por los protestantes, con lo que los mistéricos siguen llevando una existencia clandestina, y desarrollando la magia, la alquimia, la teoría de los gases, la farmacología…

 

            c) El mundo como máquina

Esta concepción sostiene que el universo se comporta como una gran máquina (el modelo fue el reloj, con sus piezas y engranajes relacionadas al unísono y resultando una armonía casi matemática). Para su investigación sólo consideran necesario conocer los elementos materiales (partículas) y el movimiento, meramente mecánico, azaroso (al contrario que el finalismo o teleologismo, que sostenía que todo en el universo sucede según alguna finalidad intrínseca)

No podemos considerar mecanicista a Copérnico, Kepler o Newton, aunque a sí lo son Boyle, Robert Hook, Tartaglia, Galileo, Descartes

 

Con la Revolución científica, cambia la imagen aristotélica del mundo, con su tierra en el centro del
universo y alrededor de ella la esfera de las estrellas fijas. La Iglesia Católica y los Protestantes se oponen radicalmente al heliocentrismo, modelo astronómico que fraguará durante el Renacimiento con Galileo.
 

Galileo y la Ciencia Moderna

GALILEO

            Ya hemos dicho que las tres fuerzas culturales del período renacentista son: el Humanismo, la Reforma y la Nueva Ciencia.

Seguramente, se puede decir que fue el desarrollo científico el que más colaboró a la transformación de la cultura y del pensamiento. El siglo XVII supone una profunda transformación científica, sobre todo a partir de la Astronomía. La nueva ciencia lleva consigo un cambio radical respecto a concepciones anteriores que rompe con la imagen tradicional aristotélica del Universo. La concepción antigua había durado trece siglos. Desde el siglo II hasta el XV la cosmografía existente era la siguiente:

            Nicolás Copérnico (1473-1543), Tycho Brahe (1543- 1601) y  Johannes Kepler (1571- 1631) con sus observaciones y su aplicación de las matemáticas, sentaron las bases de lo que se ha dado en llamar: Revolución científica, basada en un cambio de método que combinaba lo experimental con las matemáticas, y cuya figura más señalada es:

Galileo Galilei (1564-1642) Nacido en Pisa, estudia Medicina y Filosofía. Profesor en Pisa y en Padua. Publica Sidereus Nuntius, en el que apoya a las tesis heliocentristas de Copérnico, y pronto empiezan los problemas. El cardenal Belarmino le amonesta, y guarda silencio durante algún tiempo, hasta que responde al jesuita Horacio Grassi con Il saggiatore . En el año 1632 publica Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo, en forma de diálogo, en el que parece que ridiculiza en uno de sus personajes al Papa Urbano VIII. Se le condena y abjura. Vive en arresto domiciliario de 1633 a 1642, año en que muere. Durante este tiempo escribe Diálogos sobre dos nuevas ciencias

            En el campo de la física descubrió las leyes que rigen la caída de los cuerpos y el movimiento de los proyectiles. En la historia de la cultura, Galileo se ha convertido en el símbolo de la lucha contra la autoridad y de la libertad en la investigación.

Galileo, gracias a un telescopio que él mismo construye, es capaz de descubrir lo siguiente:

a) La superficie de la Luna no es llana: es de carácter rugoso, hay montañas y valles. La Luna, por tanto, no es una esfera perfecta corno creían los aristotélicos. Desmiente con ello la inalterabilidad de los cuerpos celestes.

b) El Sol tiene manchas, lo cual quiere decir que no es homogéneo en todas sus partes. El Sol padece mutaciones, luego los astros no son inmutables.

c) En su obra Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo discute las teorías geocéntrica y heliocéntrica y combate los presupuestos de la cosmología aristotélica y ptolemaica adoptando la visión heliocéntrica de Copérnico.

d) Queda en entredicho la Biblia como libro de ciencia; es un libro religioso que utiliza el lenguaje vulgar del momento, pero su misión no es revelar verdades científicas.

Desde Galileo, el método científico debe: